¿EN QUÉ CONSISTE LA DESALINIZACIÓN?
El Programa A.G.U.A. incluye un ambicioso plan de desalinización que va a suponer la inversión
hasta 2010 de más de 1.200 millones de euros para la instalación o ampliación de 26 plantas
desalinizadoras, con las que se conseguirá producir 713 hm3 más de agua para el
abastecimiento urbano y el riego en España, frente a los 140 hm3 de agua desalinizada que se
venían generando antes de 2004.
A continuación, se describen las principales características de este sistema de abastecimiento y
se aportan razonamientos para apoyar la conveniencia de su implantación, ante las
injustificadas críticas que ha venido recibiendo en los últimos tiempos.
Una técnica que proporciona agua para siempre
La desalinización supone la obtención de agua dulce a partir de agua de mar, gracias a una
técnica de filtrado denominada ósmosis inversa, que consiste en hacer pasar mediante presión
el agua marina por unas membranas que retienen la sal.
Se obtiene así agua de gran pureza y calidad, mientras que la sal es devuelta al mar en forma
de salmuera (es decir: una parte del agua con una mayor concentración en sal) a través de
unos difusores que aseguran la dilución de la sal sin afectar negativamente al medio marino.
Junto a la optimización del uso de los recursos hídricos, la desalinización es la mejor respuesta
a la escasez del agua en España, la mejor alternativa posible para garantizar agua
independientemente del clima, pues proporciona agua para siempre.
Gracias a los avances técnicos y al liderazgo mundial de las empresas españolas en este
ámbito, con el sistema de la desalinización se logra incrementar la disponibilidad y la calidad del
agua, a través de una inversión realmente eficiente.
Una técnica ampliamente usada en el mundo
La desalinización es una técnica adoptada por los principales países de mundo: existen más de
17.000 plantas que proporcionan agua a 150 millones de personas.
En todo el mundo se producen unos 38 millones de m3 al día de agua desalada, es decir:
cuarenta veces más de lo que consume una ciudad como Madrid.
La comunidad científica internacional apoya esta técnica, que cuenta con el aval de organismos
como la Asociación Internacional de Recursos Hídricos (IWRA).
La Unión Europea también respalda la desalinización, financiando la construcción de plantas
como las del Programa A.G.U.A. porque garantizan eficiencia y sostenibilidad, con la utilización
de las mejores tecnologías disponibles y las que cuentan con más posibilidades de desarrollo.
La región de Oriente Medio está a la cabeza en producción de agua desalinizada, seguida de
Estados Unidos y de Europa, lo que demuestra que es una opción asumida por las regiones más
desarrolladas del planeta.
Desalinizadoras como la de Israel, la mayor del mundo con una producción de 330.000 m3 al
día, son un ejemplo de competitividad en precio del agua desalada, que está por debajo de 0,5
euros/m3.
Un sector líder en España
En España existen desalinizadoras desde los años 60 y actualmente se encuentran en servicio
más de 700 plantas, que abastecen a una población de más de 1,5 millones de personas con la
producción de 800.000 m3 de agua desalinizada al día.
Los usos de este agua van desde el riego de explotaciones agrarias de alto rendimiento (como
las 5.500 hectáreas de 1.800 agricultores de Cuevas del Almanzora -Almería- o las 3.600
hectáreas de la Comunidad de regantes de Mazarrón -Murcia) hasta el abastecimiento urbano
de grandes ciudades (como Alicante, cuyo consumo de agua potable proviene hasta en un 40%
de la desalinizadora de Agua Amarga).
Esta técnica ha registrado un importante desarrollo en España durante los últimos años, de
manera que podemos decir que algunos de los mejores investigadores y expertos en la materia
viven en nuestro país.
Las empresas españolas son líderes mundiales en este sector desde hace años y han exportado
sus técnicas a zonas como California, Israel o los países árabes.
Con la entrada en servicio, en 2010, de las 19 nuevas plantas del Programa A.G.U.A., España
tendrá una capacidad de producción de 2,8 millones de m3 al día de agua desalinizada, con la
que se abastecerá a una población superior a los 8,5 millones de personas, convirtiéndose
nuestro país en el más desarrollado en cuanto a tecnología y volumen de desalinización de todo
el Mediterráneo.
Dos de estas desalinizadoras, las de Valdelentisco y Torrevieja, estarán entre las 5 plantas de
Ósmosis Inversa más grandes del mundo.
Unas instalaciones con total garantía para el medio ambiente
Todas las obras puestas en marcha por el Programa A.G.U.A. cumplen escrupulosamente los
requisitos legales de protección ambiental necesarios para su aprobación, según las
recomendaciones de los organismos internacionales (UE, OCDE, ONU).
El Ministerio de Medio Ambiente, como organismo responsable en la materia, asume la
evaluación del impacto ambiental de cada obra, para proteger la naturaleza durante las fases
de construcción y de funcionamiento de las plantas.
Las evaluaciones de impacto ambiental se realizan con total publicidad, garantizando la
transparencia e impulsando la participación ciudadana.
Todas las desalinizadoras del Programa A.G.U.A. han recibido la declaración de impacto
ambiental favorable, por lo que existe la seguridad de que no van a suponer daños para el
entorno.
Una tecnología que utiliza energías renovables
Las plantas desalinizadoras emplean exclusivamente energía procedente de la red eléctrica para
su actividad, y no producen ningún tipo de emisión de CO2 en su lugar de ubicación.
Aunque el consumo eléctrico total de las plantas del Programa A.G.U.A. no alcanzará ni el 1%
del consumo total de energía en España, el Ministerio de Medio Ambiente trabaja para lograr
que toda la energía consumida por las plantas del Programa A.G.U.A. provenga de energías
renovables, a través del Plan de Energías Renovables y eficiencia energética para la Desalación
2006-2010.
Este plan hará posible la generación de casi 2.875 Gwh anuales, de los que sólo 1.950 Gwh se
destinarán a las desalinizadoras del Programa A.G.U.A.
La desalinización, por tanto, no sólo no supondrá mayor contaminación del aire, sino que
contribuirá a reducir la emisión de CO2 a la atmósfera, impulsando la obtención de energía
eléctrica a través de centrales eólicas, minihidráulicas, solares y de biomasa.
Un sistema limpio y eficaz para devolver la salmuera
Tampoco el vertido de la salmuera genera impactos negativos para el medio ambiente, puesto
que esta agua de mar concentrada se devuelve mar adentro, donde no puede afectar a la flora
ni a la fauna marina.
Para facilitar la dilución de la salmuera, el vertido se realiza a través de difusores, cuya
ubicación ha sido estudiada para lograr que las corrientes marinas contribuyan a su disolución
sin afectar al medio ambiente.
La salmuera es sólo agua de mar con mayor concentración en sal y no contiene ningún otro
elemento químico, siendo idéntica en su aspecto, olor o color al agua de mar. Se trata de, como
media, unos 70 gramos de sal diluidos en cada litro de agua.
Todos los proyectos de las plantas del Programa A.G.U.A. incluyen estudios rigurosamente
científicos sobre la mejor manera de devolver la salmuera al mar sin que afecte al medio
marino, lo que es refrendado por la Declaración de Impacto Ambiental positiva que todas han
recibido antes de iniciar su construcción.
Además, cuentan con sistemas de control y corrección de posibles aumentos de la salinidad en
las áreas próximas al vertido que tengan alguna importancia ecológica, de manera que se
garantice la no afección a estas zonas bajo ningún supuesto.
Agua de calidad para beber y para regar
Las plantas desalinizadoras garantizan agua de calidad para el presente y el futuro, agua que
procede de una fuente inagotable, el mar, y que es extraída mediante fuentes de energía
totalmente renovables.
Así se asegura el suministro incluso en épocas de sequía, lo que permite que se estén evitando
cortes de abastecimiento en muchas poblaciones durante el verano.
El agua desalada es perfecta para beber y regar, por lo que en muchos países, y también en
España, se destina tanto al consumo humano como al riego de todo tipo de cultivos.
En las poblaciones abastecidas con agua desalada, ésta se mezcla con una pequeña parte de
aguas continentales, para añadirle las sales y minerales de las que carece, dada su extrema
pureza.
También para el riego se mezcla el agua procedente de las desalinizadoras con otro tipo de
aguas, para conseguir la calidad que requiera el cultivo a regar.
Agua a precios razonables y adecuados a su uso
El Programa A.G.U.A. del Ministerio de Medio Ambiente aporta agua con el menor coste
económico posible y promueve la eficiencia en el uso del agua.
Todas las actuaciones minimizan el precio del agua para los usuarios y maximizan la
rentabilidad de los usos, permitiendo la recuperación de las inversiones y la mejora continua de
la calidad y la disponibilidad de los recursos hídricos.
La Unión Europea ha establecido la necesidad de tarifar según el uso del agua y de procurar
que el importe facturado para los distintos usos, según los beneficios económicos que
proporcione cada uno de éstos, refleje los costes de su obtención.
Actualmente, el agua supone un gasto medio del 1% en la economía familiar de las familias
españoles, con un consumo medio de 171 litros por persona y día que supone una media de
gasto de 60 euros al año, lo que deja un amplio margen para ajustar el precio al coste y para
optimizar el consumo doméstico.
En el caso del agua desalada, el desarrollo tecnológico asociado a este sistema ha permitido
que en 10 años el coste de desalar un m3 de agua marina se haya reducido a la mitad, y las
mejoras continúan.
Actualmente, en España se puede obtener agua desalada a un coste de 0,5 euros el m3, lo que
permite que, a través de la combinación de usos y la mezcla de caudales procedentes de la
desalación con los que provienen de la depuración u otros orígenes, el precio para usos
agrícolas pueda fijarse alrededor de los 0,35 euros el m3.
PROYECTOS DEL PROGRAMA A.G.U.A. EN LA COMUNIDAD VALENCIANA Y MURCIA
Plantas desalinizadoras en las cuencas del Júcar y del Segura